En vista de que el próximo 28 de febrero me jubilaré, pienso que es pertinente despedirme de este blog ya que no me corresponderá continuarlo. No ha sido fácil llevarlo adelante en vista de los conocimientos que tenía sobre el tema pero que suplí con constancia y voluntad, con el apoyo de la maestra, de las suplentes y de las practicantes que han pasado por esta escuela. Era nuestro objetivo que los niños participaran mucho más en su elaboración en estos dos años… la sensación es de que no lo he sabido concretar, aunque creo que diferentes circunstancias en esta escuela, no lo han permitido. Una de las dificultades fue tener tiempo para mantenerlo permanentemente actualizado…felizmente tuvimos que enfrentar el reto de un nuevo Programa escolar, debimos participar en cursos para llevar adelante el Plan Ceibal y dedicarles el tiempo suficiente. Siento como que esta etapa fue contar, por nuestra parte, los trabajos que realizamos en la escuela y aportar información que encontrábamos para las actividades. Tratamos de compartir experiencias. Creo que se cumplió una etapa.
Pienso que el maestro que continúe le podrá dar otras formas más valiosas de participación, si es que entiende que este espacio es positivo para nuestra intervención didáctica.
Cuando llego a esta etapa de la carrera me retiro con más preguntas que respuestas, desde lo didáctico y desde lo pedagógico. Agradezco a los maestros profesores que tuve, que me hicieron amar esta profesión, a los maestros, auxiliares de servicio, funcionarios del organismo, a los que acompañé y que me acompañaron, a los que estuvieron de acuerdo y a los que estuvieron en desacuerdo, a los maestros Inspectores que tuvieron paciencia y que me apoyaron, a los profesionales y técnicos que honorariamente estuvieron presentes en diferentes proyectos y jornadas.
Como todo grupo humano que formamos los maestros, vamos viendo a lo largo de toda nuestra carrera, los más elevados sentimientos humanos pero también vemos otros. Es parte de nuestra condición. Pero afirmo sin dudas, que me retiro orgulloso de haber pertenecido a ese grupo de la sociedad que carga con una enorme responsabilidad en la educación del pueblo. Mi sensación es que no hice lo suficiente o por lo menos que pude haberlo hecho mejor. Sí tengo la tranquilidad de haber dado el tiempo y la voluntad frente al compromiso.
También me voy con una cantidad de hermosos recuerdos, que cargo con afecto en algún lugar, de momentos vividos,
de anécdotas, de personas…que me han acompañado en todos estos años y que realmente me marcaron para siempre.
Trato de rescatar y destacar lo positivo…que de lo demás, aunque insignificante, también lo he vivido.
Agradezco a padres y vecinos de todas las escuelas rurales en las que trabajé, la oportunidad que me han dado de poder
compartir momentos, por haberme enseñado a entender tantas cosas sobre la condición humana, por ayudarme a
comprender que ustedes también son maestros, por abrirme las puertas de sus hogares, por haberme permitido
disfrutar de sus alegrías y de acompañarlos en otras circunstancias…
Y quiero especialmente agradecer a los niños de las escuelas en que trabajé…a los que tuve como alumnos de mis clases y a los que no llegaron a tenerme como maestro de clase pero compartimos tiempo, espacio y afectos. Tengan la seguridad que en definitiva representan lo más importante que llevamos en esta profesión. Espero que de sus recuerdos de este maestro prevalezcan los más positivos, los más agradables… y les pido perdón por no haber tenido a veces la paciencia, a veces el humor o a veces la sabiduría suficiente, para entenderlos y ayudarlos.
Un abrazo a todos…
Continuación Continuación

No hay comentarios:
Publicar un comentario